Corea del Norte ha hecho realidad su amenaza y ha lanzado esta noche un cohete para poner en órbita, según su versión, un satélite de observación para conmemorar el centenario del nacimiento del fundador del país, Kim Il-sung. Corea del Sur y Estados Unidos, que ha insistido en que no se trata de un satélite, sino de un misil de largo alcance, han confirmado que el lanzamiento del cohete Unha-3 ha fracasado poco después de producirse el despegue. Horas más tarde, la confirmación llegaba desde Pyongyang, que tras la negativa inicial, ha acabado reconociendo que el cohete no ha logrado su objetivo.
La lanzadera Unha-3 se habría hundido en el océano a las 7:40 de la mañana hora local (01:40 hora peninsular), tan sólo un minuto después de despegar de la base de Sohae, en el norte del país.
El NORAD (siglas en inglés del Mando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica) ha asegurado que Pyongyang ha lanzado un “misil Taepodong-2″, un misil balístico intercontinental con un alcance de entre 6.000 y 9.000 kilómetros.
En un informe al que ha tenido acceso la agencia Efe, el NORAD recoge que los sistemas estadounidenses detectaron el lanzamiento del misil y que la primera fase se precipitó al mar, mientras que el resto del proyectil se desintegró.
“La primeras indicaciones son que la primera fase del misil cayó en el mar a unos 165 kilómetros al oeste de Seúl (Corea del Sur). Las fases restantes evaluamos que han fallado y ningún resto ha caído a tierra. En ningún momento el misil o los restos del mismo fueron una amenaza”, indica el documento.
El Gobierno de Japón ha asegurado que el cohete no ha llegado a territorio nipón, según recoge la agencia Efe.
El cohete, que constaba de dos propulsores y tres módulos, debía ser la guinda de las celebraciones por el cumpleaños póstumo del padre fundador de Corea del Norte, Kim Il-Sung, que habría cumplido un siglo el próximo domingo.
Coincidía además con una semana clave para los asuntos de palacio en Pyongyang. Kim Jong-un, nieto del fundador y tercer miembro de la familia que accede al liderazgo tras la muerte de su padre, Kim Jong-il, el pasado diciembre, trata de afianzar su posición.
El régimen norcoreano había prometido a la prensa internacional mostrar un evento al que había otorgado un gran valor de propaganda, tanto en el interior como en el exterior. Pero finalmente no ha sido así y el lanzamiento se ha producido en secreto.
Un portavoz del ministerio de Defensa surcoreano indicó que el cohete se fragmentó en varias piezas poco después de tomar vuelo. “Las autoridades de inteligencia de Corea del Sur y Estados Unidos creen que el lanzamiento del misil de Corea del Norte ha terminado en un fallo”, señaló Kim Min-seuk.
Tensión internacional
Estados Unidos y sus socios surcoreanos y japoneses consideran este lanzamiento una provocación del régimen comunista de Pyongyang, ya que en su opinión enmascara la prueba de un misil balístico de largo alcance. Además, el lanzamiento violaría una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU y llega poco después de que el régimen de Kim Il-sung se comprometiera con Washington a suspender las pruebas de misiles de largo alcance.
En 2009, el régimen norcoreano afirmó haber logrado poner un satélite en órbita con la ayuda de un cohete similar al lanzado esta noche.
En ambas ocasiones, así como en el lanzamiento de 2006, la comunidad internacional había criticado el acto considerándolo una amenaza. Latecnología de la lanzadera, afirman, es la misma que podría propulsar a un misil de largo alcance para llegar incluso a Alaska, en territorio estadounidense.
Tokio había prometido abatir el cohete o cualquier parte del mismo que invadiese su espacio aéreo, aunque esto finalmente no ha sido necesario.
Reacciones
Las reacciones internacionales han comenzado a producirse poco después de que se conociera la ejecución del lanzamiento. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá este viernes para analizar con carácter de urgencia la actuación de Pyongyang y evaluar una posible respuesta.
“Se trata de una violación muy grave de las resoluciones que será condenada por el Consejo de Seguridad de la manera más enérgica”, aseguró un diplomático occidental.
Estados Unidos, por su parte, ha calificado el lanzamiento de “provocación que amenaza la seguridad regional” y ha asegurado que permanece vigilante ante los próximos movimientos de Corea del Norte.
En un comunicado, Washington confirma el fallo y ha insistido en que se ha lanzado un misil y no un satélite de observación, como asegura Pyongyang. “Pese a que esta acción no nos sorprende dado el patrón de comportamiento agresivo de Corea del Norte, cualquier actividad de misiles norcoreana es una preocupación para la comunidad internacional”, indica el comunicado.
También Seúl calificó de “provocación” el lanzamiento norcoreano. Desde Alemania, el ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, ha condenado el lanzamiento y ha urgido a Naciones Unidas para que reaccione “firmemente” a una actuación que según él “contradice el derecho internacional”, recoge Afp.