Más de1 millón de lectores. En español, en todo el mundo.

A la caza de los topos norcoreanos

In Política, Crisis, Ciudadanía, Críticas, Comentarios on 23 febrero, 2013 at 12:49

Por David Jiménez 

 

  • Viaje al interior de túneles construidos por Corea del Norte para invadir el sur

  • Solo uno de esos pasadizos bastaría para trasladar 30.000 tropas

 

Soldado norcoreanos, durante una práctica militar. | Afp

 

La boca de entrada inicia un descenso de 70 metros antes de llegar al pasadizo subterráneo que conduce a Corea del Norte. Se avanza con la cabeza gacha, entre paredes de granito, hasta llegar a los muros con los que el Ejército surcoreano bloquea el paso del enemigo desde que descubrió el Tercer Túnel de Agresión en 1978. “Sabemos que hay al menos una decena de túneles más terminados o en construcción“, dice el soldado Dae Hyun, uno de los guardianes. “Lo que no sabemos es dónde están”.

El ensayo de una bomba nuclear la semana pasada unió a la comunidad internacional en su condena y recordó la capacidad de destrucción en manos del hermético y totalitario régimen de Pyongyang. Pero en el lado surcoreano de la frontera más militarizada del mundo, donde casi dos millones de soldados defienden sus posiciones a lo largo del paralelo 38, la amenaza atómica es una preocupación secundaria. El verdadero riesgo pasa por una invasión terrestre convencional.

Las tropas surcoreanas han descubierto hasta ahora cuatro túneles construidos por Corea del Norte para infiltrarse en su territorio. Solo uno de esos pasadizos, que en algunos casos se adentran más de un kilómetro en territorio surcoreano, bastaría para trasladar 30.000 tropas, con su armamento, a este lado de la frontera en menos de una hora.

Soldados estadounidenses y surcoreanos rastrean constantemente el terreno en busca de pistas, recaban datos de desertores norcoreanos y perforan continuamente la Zona Desmilitarizada de Corea en busca de nuevos pasadizos. Es una labor casi siempre fútil: los túneles se encuentran a demasiada profundidad y tienen tapada la salida para no provocar sospechas.

El Tercer Túnel fue descubierto gracias a la información aportada por un desertor. Sus paredes habían sido pintadas de negro para hacerlo pasar por una mina de carbón. El Gobierno surcoreano lo ha convertido en símbolo de la “agresión norcoreana” y destino turístico. Una tienda vende en la entrada recuerdos del último telón de acero de la Guerra Fría, incluidos trozos de la alambrada de espino que divide la península coreana desde el final de la II Guerra Mundial. “Son auténticos”, dice la dependienta señalando la corrosión del metal.

Preparativos frente a la invasión

La diversión de los turistas que visitan los pasadizos de los topos norcoreanos contrasta con la situación que viven los habitantes de la frontera. Los cerca de 200 vecinos de la aldea surcoreana de Taesung-dong (Pueblo de la Libertad) solo tienen que asomarse por sus ventanas para divisar a las tropas norcoreanas estacionadas al otro lado del río Seocheongang. Los residentes son evacuados dos veces al año en ensayos que pretenden prepararles ante una futura invasión. Nadie puede abandonar sus casas después de las 11 de la noche y la mayor construcción de la localidad es un búnker, con los víveres necesarios para soportar largas estancias bajo tierra. “Están en primera línea de fuego”, dice uno de los soldados que patrullan la zona.

Corea del Norte ya invadió el sur en 1950, iniciando una guerra que provocó cerca de cuatro millones de víctimas y terminó tres años después en un armisticio que dejaba la frontera como estaba. Los túneles descubiertos recuerdan que Pyongyang no ha renunciado al sueño de unificar la península coreana por la fuerza.

El Tercer Túnel se encuentra a tan solo 40 kilómetros de Seúl, la capital surcoreana. Para los turistas, visitantes y periodistas que lo visitan en la ocasión de llegar a tan solo 150 metros de Corea del Norte, bajo tierra.“Es una sensación extraña“, asegura Mark J. Sanders, un ex veterano de guerra estadounidense que ha hecho el recorrido junto a su mujer. “Bastaría que se abriera la compuerta y podríamos caminar al otro lado”.

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: