Más de1 millón de lectores. En español, en todo el mundo.

Posts Tagged ‘Alfredo Pérez Rubalcaba’

El legado de Zapatero (III): Del pleno empleo a la cola de Europa.

In Política, Crisis, Ciudadanía, Críticas, Comentarios on 30 julio, 2011 at 10:37

Aunque el presidente  del Gobierno no se permitió ayer ni un minuto para la añoranza, la realidad es que deja a España inmersa en una de las peores crisis económicas que se recuerdan, con casi cinco millones de parados. Lejos quedan ya los comienzos de su primer mandato, en el que colocó al frente del grupo parlamentario socialista a Alfredo Pérez Rubalcaba, cómplice y copartícipe todos estos años de su política. El inicio de su segunda legislatura no fue peor, aunque los nubarrones económicos ya se divisaban en el horizonte, después de años de bonanza y de haber heredado un país con una tasa de paro del 8% y, por ende, cercana al pleno empleo. Pese a ello, negó la evidencia y se deshizo de Pedro Solbes, el hombre que puso los mimbres de la recuperación en la anterior crisis, según reconoce el propio Rodrigo Rato. 

Pero la recesión le despertó de un zarpazo y le hizo abandonar su optimismo antropológico. En una cuneta se quedaron sus compromisos de izquierdas. Forzado por Bruselas, José Luis Rodríguez Zapatero se vio obligado en mayo del año pasado a acometer un ajuste social sin precedentes en la historia democrática española.

Elena Salgado, arropada por Rubalcaba hasta la Vicepresidencia económica, diseñó el plan destinado a reducir el déficit público. De un plumazo, voló por los aires el Pacto de Toledo, con una congelación este año de las nóminas de los pensionistas. Además, recortó el sueldo de los funcionarios una media del 5%. La semana pasada, el Congreso de los Diputados bendijo una nueva vuelta de tuerca en las futuras pensiones, al aprobar la reforma del sistema, que consagra un endurecimiento en el acceso a la prestación.

Pero ajuste tras ajuste, el Gobierno ha sido incapaz de llevar la calma a los mercados. De hecho, España, afectada por la onda expansiva de Grecia, sigue en su punto de mira. Por eso, en un intento de «proyectar certidumbre política y económica», el presidente se vió ayer forzado por la crisis a anunciar con 60 días de antelación su decisión de adelantar los comicios generales al histórico 20 de noviembre.

Zapatero eligió para desvelar la noticia electoral una jornada negra para la economía española. A la amenaza de Moody’s de rebajar la calificación del Reino de España, se le sumó durante la jornada una prima de riesgo sin freno, que se situó en 350 puntos básicos. El único dato positivo del día corrió ayer a cargo de la Encuesta de Población activa (EPA) del segundo trimestre del año, que «indica un cambio de tendencia», con una reducción de la tasa de paro de cuatro décimas. Sin embargo, la incógnita a despejar en los próximos días será si el anuncio de convocatoria electoral calmará o no a los mercados, como pretende el presidente. De momento, Zapatero no las tiene todas consigo. De hecho, no ocultó ayer que la tensión en los mercados se prolongará en agosto.

Ante esta situación, el jefe del Ejecutivo se forzó por transmitir que España está por el buen camino. Como botón de muestra, el Instituto Nacional de Estadística desvelará el próximo 18 de agosto que la economía española mantuvo en el segundo trimestre del año un crecimiento moderado por séptimo trimestre consecutivo, frente a alzas del PIB superiores al 4% en la primera legislatura de Zapatero.

Por si fuera poco, las cuentas públicas amenazan con dar al traste a todos los esfuerzos realizados por el Gobierno para meter en cintura a la economía. Del superávit que registraban en 2004 han pasado a un desfase del 9,1% del PIB en 2010. En estos momentos, diferentes gobiernos autonómicos avisan de la asfixia que viven. De hecho, amagan con devolver al Estado competencias, como sanidad y educación. Incluso algunas comunidades, como  Cataluña y Castilla-La Mancha, no cumplirán este año el objetivo de déficit impuesto. De ahí que Moody’s alerte de su intención de rebajar la calificación española. Ante esta situación, Salgado fue incapaz el miércoles pasado de aunar las voluntades de los gobiernos autonómicos para imponer la misma regla de gasto que aplica el Estado.

Por eso, para evitar que el déficit público supere este año el 6%, Zapatero se despedirá de La Moncloa con una vuelta de tuerca. El Consejo de Ministros del próximo 19 de agosto dará luz verde a un nuevo decreto ley, que probablemente incluya un alza de impuesto con un retoque del de Sociedades. No obstante, Zapatero rehusó ayer desvelar si subirá o no los tributos. Lo único que puntualizó es que el decreto incluirá una reforma del Impuesto de Sociedades. ¿Será suficiente este nuevo ajuste para alejar el fantasma del rescate? El tiempo lo dirá.

Demasiados días negros

– Mayo de 2010
El Gobierno anuncia la aprobación de un decreto ley para acometer el mayor recorte social de la historia democrática española: congela pensiones y recorta el sueldo de funcionarios.

– Septiembre de 2010
Los sindicatos salieron a la calle y convocaron una huelga general contra el decretazo del Gobierno y la reforma laboral que abarató el coste del despido en España.

– Febrero de 2011
El Gobierno y los sindicatos llegan a un acuerdo social y económico, que incluye la reforma de la negociación colectiva y los cambios del sistema público de pensiones.

– Junio de 2011
El Ejecutivo aprueba la reforma de la negociación colectiva española, después de no llegar a un acuerdo los interlocutores sociales, tras mesese de negociación.

El mundo económico celebra la decisión

La economía ha recibido con satisfacción la decisión de adelanto electoral. Francisco González, presidente de BBVA, aseguró ayer se trataba de «una buena noticia. España necesita un Gobierno fuerte que tome decisiones que la sitúen otra vez a la altura de los países más importantes de Europa». Arturo Fernández, presidente de CEIM fue en la misma línea: «se necesita un Ejecutivo que devuelva la credibilidad perdida».

Si España fuese un país serio: Todos estos deberían estar en la cárcel

In Política, Crisis, Ciudadanía, Críticas, Comentarios on 23 julio, 2011 at 9:53

El presidente del Gobierno no da con la fórmula. Desde que entró en La Moncloa en 2004, hasta en ocho ocasiones ha renovado su Gobierno sin que la situación económica haya mejorado lo más mínimo

Ocho ni más ni menos. Ocho han sido las veces que José Luis Rodríguez Zapatero ha renovado su Gobierno desde 20004. Como si a base de seguir el procedimiento de prueba y error fuera a encontrar la fórmula perfecta para sacar al país de esta crisis asfixiante. Lo hizo en cuatro ocasiones durante su primera legislatura y ya van cuatro en la segunda. Y del casi medio centenar de ministros que ha tenido, tan sóloElena Salgado continúa en el Gabinete. ZP no da con la tecla.

Primer cambio en el Gobierno (abril de 2006)

Dos años le duró a Zapatero su primera «familia» política, de 16 ministerios y con María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes como vicepresidentes. Justo hasta que Bono decidió dejar el ministerio de Defensa y apartarse de la vida política por motivos personales. Con esta huida, ZP aprovechó para sustituir a la ministra de Educación y Ciencia, María Jesús Sansegundo, por la catedrática de Historia del Pensamiento Mercedes Cabrera. Esta primera crisis la arregló el presidente colocando a Alonso en el Ministerio de Defensa de Bono, y situando al frente del Ministerio del Interior a Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha ocupado la cartera hasta que hace unos días decidió dimitir para centrarse en su papel como próximo candidato del PSOE a las elecciones generales.

Segundo cambio en el Gobierno (septiembre de 2006)

El segundo cambio de Gobierno llegó menos de cinco meses después, cuando José Montilla deja la cartera de Industria, Comercio y Turismo para presentarse a las elecciones autonómicas de Cataluña, siendo sustituido por el hasta entonces alcalde de Barcelona, Joan Clos. Aunque este cambio es forzado, Zapatero tenía muchos frentes de guerra abiertos, desde la acuciante crisis económica, hasta el polémico acuerdo de financiación con la Iglesia, pasando por la asignatura de Educación para la Ciudadanía o el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Tercer cambio en el Gobierno (febrero de 2007)

En febrero de 2007, lo mismo. El titular de Justicia, Juan Fernández López Aguilar, dejaba su ministerio para presentarse como candidato a las elecciones autonómicas de Canarias. Su sustituto,Mariano Fernández Bermejo, apenas duró un año en el cargo y se convirtió en el primer ministro de Zapatero que presentó su dimisión por desavenencias con el presidente, el mismo fin de semana que instruía el sumario sobre una presunta trama de corrupción vinculada al PP y los problemas con el juez Baltasar Garzón.

Cuarto cambio en el Gobierno (julio de 2007)

Fue la gran renovación de la primera legislatura, a tan sólo ocho meses de la celebración de las elecciones generales. Zapatero presentó a sus nuevos ministros como auténticos fichajes estrella:Bernat Soria (Sanidad), César Antonio Muñoz Molina (Cultura) y Carme Chacón(Vivienda). En esta carambola a tres bandas, Elena Salgado pasó a Administraciones Públicas yCarmen Calvo, María Antonia Trujillo y Jordi Sevilla dejan el Gobierno.

Quinto cambio en el Gobierno (23 de febrero de 2009)

El quinto cambio de Gobierno se produjo menos de un año después de ganar las elecciones de 2008, en una segunda legislatura que comenzó con 17 ministerios, y con las novedades deCelestino Corbacho (Trabajo e Inmigración), Miguel Sebastián (Industria) y Beatriz Corredor (Vivienda), además de la incorporación de otras dos mujeres para ocupar dos carteras recién creados: Cristina Garmendia (Ciencia e Innovación) y Bibiana Aído (Igualdad y Asuntos Sociales). Pero el 23 de febrero de 2009, Mariano Fernández Bermejo, ministro de Justicia, presentó su dimisión, a pesar de que había dicho que no iba a dimitir porque todavía tenía mucho que hacer por el país.

Fue sustituido por Francisco Caamaño, que hasta ese momento era secretario de Estado de Asuntos Constitucionales y Parlamentarios, desde donde se convirtió en el principal negociador en la reforma del Estatuto de Cataluña.

Sexto cambio de Gobierno (7 de abril de 2009)

La fuerte crisis económica hacía insostenibles las medidas de ZP, que quiso dar otro golpe de mano en abril de 2009, con la salida del vicepresidente y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes. Su sustituto fue la superviviente y eterna Elena Salgado, que abandonó la cartera de Administraciones Públicas.

Este fue el cambió en el que Ángeles González Sinde se hizo con el ministerio de Cultura,Ángel Gabilondo con Educación; Trinidad Jiménez con Sanidad y Políticas Sociales y José Blanco con Fomento, mientras Manuel Chaves quedó como vicepresidente tercero y ministro de Cooperación Territorial. Muñoz Molina y Soria salían del Gobierno, junto a Cabrera, menos de dos años después de asumir su cargo. Zapatero, que aseguró que los cambios estaban ligados a la «evolución del contexto económico y político», seguía perdido.

Séptimo cambio de Gobierno (20 de octubre de 2010)

A la séptima crisis de Gobierno vino uno de los cambios más sorprendentes de la era Zapatero. Junto a las salidas de Celestino Corbacho, Miguel Ángel Moratinos, Elena Espinosa, Bibiana Aído y Beatriz Corredor, la vicepresidenta y mano derecha del presidente, María Teresa Fernández de la Vega, dejó también el Ejecutivo a favor de Rubalcaba, que pasó a ser el hombre fuerte. Según ZP –que pasó de 17 a 15 carteras con la supresión de Igualdad y Vivienda–, era necesario un nuevo cambio para formar un «Gobierno renovado y políticamente reforzado después de que haya pasado la incertidumbre financiera y presupuestaria».

Junto al «ascenso» de Rubalcaba, Ramón Jaúregui fue nombrado ministro de Presidencia,Valeriano Gómez de Trabajo, Rosa Aguilar de Medio Ambiente y Leire Pajín, recolocando aTrinidad Jiménez en la cartera de Exteriores, se convierte en la nueva ministra de Sanidad.

Octavo cambio de Gobierno (13 de julio de 2011)

Hace apenas una semana, Zapatero formó el que sería su último Gobierno antes de las elecciones de 2012. Eso si no se adelantan, claro. Rubalcaba abandona su cargo y José Blanco asume la portavocía, confirmándose que el hasta ahora secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, sería el nuevo ministro del Interior.

¿Última remodelación de la era Zapatero? Todo parece indicar que sí, pero con el presidente del Gobierno nunca se sabe.

El gobierno «rosa» de Zapatero

El 14 de abril de 2008, tras prometer su renovado cargo ante el Rey, Zapatero daba un golpe de efecto. La fotografía: el presidente junto a sus nueve ministras. El mensaje: el jefe de Gobierno que apuesta por la igualdad, por la paridad (hay el mismo número de cargos masculinos y femeninos) y por romper moldes (por primera vez una mujer está al frente de un ministerio como el de Defensa). El «gobierno rosa» era la propaganda del inicio de una «nueva era», ala que se apuntarían todos los estamentus públicos y autonómicos del país.

Ellas fueron Cristina Garmendia (Ciencia), Magdalena Álvarez (Fomento), Mercedes Cabrera (Educación), Carme

Chacón (Defensa), María Teresa Fernández de la Vega(Presidencia), Elena Salgado (Administraciones Públicas), Beatriz Corredor (Vivienda), Elena Espinosa (Medio Ambiente) y Bibiana Aído, «la ministra más joven de la Democracia», como la presentó el presidente, que estrenaba una cartera novedosa, que nunca antes existió, la de Igualdad. La prensa internacional llegó a llamarlas la «Revolución Rosa» (como hizo el diario italiano «La Stampa»).

Hoy no queda ni rastro de esta paridad: hay únicamente cuatro mujeres ministras y solo se mantienen dos (Carme Chacón y Elena Salgado) del famoso «grupo de las nueve».

Pero el lado femenino del Gobierno ya había levantado muchos titulares cuatro años atrás. En 2004, las ocho ministras nombradas por Zapatero posaban para la revista «Vogue» en un editorial no exento de polémica. La revista que dejaran por unas horas sus «carteras» para reunirlas en una sesión de fotos en La Moncloa, y las críticas por la frivolidad del asunto.

Solamente Elena Salgado se mantiene desde el primer mandato socialista. Además, la vicepresidenta para Asuntos Económicos aparece de vez en cuando en publicaciones de moda y estilo de vida, no por sus medidas contra la crisis, sino como el «toque de clase» dentro de un Gobierno que discute si ponerse o no la corbata.

 

Con el fin de salvarle el culo a Rubalcaba: El ministro del Interior, Antonio Camacho, asume la responsabilidad de la operación policial contra el bar Faisán

In Política, Crisis, Ciudadanía, Críticas, Comentarios on 20 julio, 2011 at 11:18

El ministro del Interior, Antonio Camacho, se ha responsabilizado de “todas y cada una” de las operaciones policiales contra ETA, incluida la del bar Faisán, por la que están procesados el exdirector de la Policía, Víctor García Hidalgo, el jefe superior del País Vasco, Enrique Pamiés, y el inspector José María Ballesteros, a los que defendió por “su larga y acrisolada historia en la lucha contra el terrorismo”. Lo ha hecho en la sesión de control al Gobierno, en la que el diputado popular Ignacio Gil Lázaro le ha pedido que dimita. No lo va a hacer.

Camacho se ha enfrentado a la “batería” de preguntas que los populares anunciaron la semana pasada, cuando se conoció el procesamiento de los altos cargos de Interior, que al final se limitó a dos. Lo hizo acompañado tan solo por Ramón Jáuregui y Leire Pajín en la bancada del Gobierno, y demostró que ha aprendido pronto los trucos parlamentarios.

A la pregunta inicial del diputado popular contestó muy breve, y fue más locuaz en la contrarréplica. El ministro del Interior puso especial énfasis en que ni él ni su antecesor, Alfredo Pérez Rubalcaba, aparecen citados en la causa, y pidió al PP que aguarde a que el caso se sustancie en los tribunales. “A usted le preocupa más el anterior ministro que el actual. Usted ha dictado sentencia a los que están siendo investigados y a los que no lo están. Las responsabilidades en los procesos penales se fijan en las sentencias y no en una resolución (el auto de procesamiento) que está recurrida”.

El también popular Alfonso Alonso le preguntó si los responsables políticos del Ministerio del Interior deben asumir algún tipo de responsabilidad por el procesamiento del exdirector de la Policía, y le recordó que en 1994 el ministro Antoni Asunción dimitió por la fuga de Luis Roldán, que entonces era director de la Guardia Civil. Camacho no se movió de su posición. “Le reitero que en un Estado de Derecho las responsabilidades penales se fijan en sentencia. A ustedes les da lo mismo que se sepa la verdad. Con medias verdades y muchas mentiras solo contribuyen al descrédito de la clase política”. Dicho lo cual salió al patio exterior del Congreso y se fumó, no un puro, pero sí un cigarro.

LA PRENSA DE UN VISTAZO: Monumental cabreo de ‘Público’ con ‘El País’ y doble traición en ‘La Gaceta’

In Política, Crisis, Ciudadanía, Críticas, Comentarios on 19 julio, 2011 at 11:02

Para saber qué tal le ha sentado a Zapatero el escupitinajo de El País vamos a su periódico de cabecera. Público echa las muelas. Está hecho una furia. Pero cabreado, vamos.”Esta insoportable prepotencia”, titula su columna el director Jesús Maraña, que tilda de “bando” y de “dibujo apocalíptico” el artículo de Cebrián.

Tras recitar el discurso de Zapatero de que la culpa es de los bancos y de los mercados, que la crisis es internacional, etc, etc, etc, dice que “una insoportable prepotencia sigue afectando a quienes tienen la costumbre de dictar al poder de turno lo que debe hacer en cada momento”. Le sigue Ramón Cotarelo, del Consejo Editorial, que sitúa en el “paroxismo de la arrogancia y el engreimiento” a Prisa. El columnista Isaac Rosa ya no puede más. “Elecciones anticipadas, por no oírlos más”. Y es que “tener que escuchar, todos los días y a todas horas, el coro de voces que exige el adelanto electoral. Esto no hay quien lo aguante ocho meses”. Pero Roures no se apea del burro. La información parece titulada directamente por Zapatero. “El PSOE defiende apurar la legislatura ante los ataques de los mercados”. “Mejor no hablar de elecciones generales anticipadas. Ni plantearlas”. Pues que ya lo saben, señores de El País.

El País, así a bote pronto, parece que no se ha dado cuenta de que Zapatero no le ha hecho ni caso y siguen mariposeando alrededor de Rubalcaba. Dice Aizpeolea que los socialistas tienen “dificultades” para “compaginar la acción del Gobierno con el proyecto de Rubalcaba”, que “según fuentes socialistas” ha reaccionado con “gran malestar” ante la ensalada de tortas que le soltaron ayer a Zapatero.

Pero El País habla también de otras cosas. De hecho, después de montarle el pollo a Cospedal por denunciar las cuentas de Castilla-La Mancha, ahora dicen que su “déficit es desmesurado” y el “panorama aún más desolador del que apuntó sin datos Cospedal” a la que atizaron sin piedad por su “frivolidad”. Pues ya no es antipatriota contar la verdad, vaya por Dios. Y en el colmo de la cara dura, dice El País que “el gobierno insiste en que Cospedal, que ganó las elecciones, debe asumir su responsabilidad, hacerse cargo de la herencia y asumir el coste político”. ¿Tiene narices o no tiene narices?

Y andan los periódicos preocupados por el silencio de Rajoy sobre Camps, como si fuera nuevo. DiceCarlos E. Cúe que los silencios de Rajoy son ya una “tradición”, pero este de ahora “es un juego más serio”. “Rajoy es incapaz de machacar a sus rivales en directo (…) Él mata a sus enemigos con el tiempo, por agotamiento, sin que apenas se note”. Pues sí que es serio, sí. Está dejando a Camps “cocerse en su propia salsa” y “nunca le pedirá que se vaya”. Pero, hete aquí que “ha dado con la horma de su zapato” porque “si él es resistente y correoso, Camps lo es más”. Esperamos impacientes a ver quién gana el pulso.

Y por fin un editorial sobre el chivatazo, que ya no es presunto ni una barbaridad pensar que un policía se chive a ETA. Qué va. “Un policía alertó” a la banda y los indicios “son convincentes”. Lo “cuestionable” es que eso sea colaboración con ETA porque “se intentó evitar que ETA rompiera el proceso de paz”. El “insólito método empleado” es un “dilema de naturaleza política, no jurídica”. En su opinión, la justicia “podía y debía” haber actuado de otra manera ante “el chapucero procedimiento empleado para evitar la ruptura” pero esa “torpe manera” no es un delito. Así que pelillos a la mar. Tanto jaleo por una tontada.

Pedro J. se congratula, sin mencionarlo, del editorial de El País. De hecho está calcadito de uno que él escribió en abril, recuerda el director de El Mundo. Le causaría “satisfacción y regocijo ver cómo en los últimos días nuevos e insospechados actores se han unido a esta causa”, pero la grave situación del país no le permite celebrarlo por todo lo alto como le gustaría. Hay que poner gesto serio, nada de risitas malévolas.

Así que, como el adelanto electoral ya lo trataron ellos en su momento, El Mundo está ahora más por el asunto Camps, que “se plantea pagar la multa por los trajes o dimitir” porque está “al borde del precipicio”. El problema es que pagar sería “aceptar lo que ha estado negando dos años, que no se pagó sus trajes, y echarse a la espalda los antecedentes penales”, que quedan feísimos en el curriculum de un presidente de Comunidad. Así que “la dimisión y el pago de la multa parece una buena solución para no seguir alargando más esta agonía”. Ya Pedro J., pero entonces, además de quedarse sin despacho tiene que apoquinar. A Camps no le va a parecer buena solución, lo veo venir.

La Razón le completa el editorial a El País sin mijita de esfuerzo. El Gobierno está “desnortado, sumido en una alocada huida hacia adelante y en un estado de ansiedad y precipitación contraproducente para España”, así que con un adelanto electoral “todos saldríamos beneficiados”.

Y hay que darle un premio al periódico de Planeta por su defensa de Camps, inmune al desaliento. Hoy encuentra “errores en la estrategia contra Camps” y “zonas de penumbra en el auto de Flors”. Venga, que no decaiga.

Mientras, Ely del Valle habla con desenfado del “alegre Curbelo”, que ayer dimitió como senador. “Cada uno puede darle a su cuerpo alegría, Macarena, siempre y cuando sea fuera del horario laboral”, le reconoce, pero no es ese el problema. “Su estilo de macarra de discoteca poligonera ha sido el de un impresentable que, evidentemente, no puede seguir representando a nadie”.

ABC no se cree para nada el malestar que dice El País que tiene Rubalcaba con los trompazos a Zapatero. De hecho cree que, fijo, el editorial lo ha escrito él. “Rubalcaba eleva la presión para que Zapatero convoque elecciones”, titula. Para Hermann Tertsch “la gran noticia” es que “quienes durante años han dirigido el coro mediático del Gobierno para descalificar y ridiculizar a quienes decíamos lo que ellos dicen ahora” tildándoles de “catastrofistas y antipatriotas, agoreros, saboteadores vocacionales”, se suban al carro. “La prensa socialista se ha caído este lunes del guindo”, dice, pero apostilla que “lo podían haber dicho antes” porque “con su influencia en la militancia socialista quizás habrían logrado acortar la agonía”. Qué prisas, oye, ellos han caído cuando han caído. En la misma línea, Ignacio Camacho se ha quedado de piedra por la “encarnizada intensidad del ametrallamiento” de El País. Otros, por decir lo mismo, “recibían descalificaciones de fascismo irrredento”. Y ahora, qué vueltas da la vida, “los suyos le señalan inclementes el camino de salida. Lo quieren fuera, y lo quieren ya”.

La Gaceta cuenta que Rubalcaba se lava las manos y entona el pío, pío, que yo no he sido y “culpa a Felipe González del ataque de ‘El País’ a Zapatero”. Pero el periódico de Intereconomía no se lo cree y dice que el “modus operandi del candidato” es la “traición a los dos”, a Zapatero zurrándole la badana en El País y luego echándole la culpa a González de sus maldades. Qué listo, el tío. Carlos Dávila recuerda el “ingenio malvado” de Guerra, que dijo “Rubalcaba, Rubalcaba, que en cuanto te vuelves te la clava”. Qué cosas se dicen estos socialistas. “Se han pasado siete años tildándonos de caverna, apocalipsis, fascistas y otras perlas”, es “sencillamente bochornoso”. Rubalcaba es un “traidor político” y lo de El País una “vendetta contra el zapaterismo mediático”. Pero “es la verdad, la diga Agamenón o su porquero”, concluye.

Gil Lázaro: “Que Rubalcaba y Zapatero son la X del faisán es evidente”

In Política, Crisis, Ciudadanía, Críticas, Comentarios on 16 julio, 2011 at 8:22

El caso del chivatazo del Bar Faisán no hubiera sido posible sin el conocimiento de Rubalcaba y Camacho de la operación preparada para evitar las detenciones de la red de extorsión de ETA. Esta es la principal conclusión deIgnacio Gil Lázaro –uno de los portavoces del PP en el Congreso de los diputados en la Comisión de Interior-.

En cuanto a las excusas del entorno del exministro Rubalcaba en relación a que el chivatazo se produjo muy poco tiempo después de que llegara al Ministerio del Interior, Gil Lázaro está convencido de que el ahora candidato socialista a La Moncloa ya pilotaba entonces las negociaciones con ETA.

En cualquier caso, señala que “en un mes hay tiempo suficiente para hacer las cosas bien o mal. El chivatazo es imposible sin que el ministro lo supiera“. Además, insinúa que la operación de detención del aparato de extorsión de ETA se frenó debido a que, entre los detenidos, estaríaGorka Aguirre, del PNV. Zapatero iba a recibir en Moncloa días después a Josu Jon Imaz para granjearse el apoyo del PNV a su negociación política con la banda terrorista. Y esa reunión se vería salpicada por la detención de Aguirre. Este es uno de los motivos del chivatazo, según Gil Lázaro.

Para Gil Lázaro, la actuación del Juez Ruz debe “reconfortar a todos”. Más aún, seguía Gil Lázaro, “cuando conocemos tantos y tan lamentables episodios” en la Justicia española.

Para el diputado popular “Rubalcaba debería haber comparecido ante la sociedad española, pedir perdón e irse a su casa. ¿Y qué decir del actual ministro?”.

En este sentido, Gil Lázaro dice que es evidente que “Rubalcaba y Zapatero son la ‘X’ del caso Faisán”. Además, recuerda que Rubalcaba “primero negó los hechos, luego hizo guasas. Quizá pensó –sigue Gil Lázaro- que todos los políticos son obsesos de la imagen y creía que si me presentaba a mí como un loco me retiraría”, pero “mi imagen siempre me ha importado un soberano pito”, enfatizó el diputado popular.